viernes, 07 mayo 2021

La reforma universitaria desde la perspectiva del partido Perú-Libre: ¿está en riesgo?

En estos días el candidato que lidera las intenciones de voto en la próxima elección presidencial, ha manifestado claramente que su eventual gobierno revisará la política encomendada a SUNEDU porque ha cometido errores. Asimismo, ha deslizado en algunas declaraciones públicas la intención de crear más universidades públicas o evitar que las que existen puedan ser cerradas.

29 de abril 2021

Todas estas declaraciones de modo evidente nos conducen a afirmar que de llegar al gobierno el Partido Perú- Libre, la reforma universitaria iniciada en el actual régimen no continuará y que se podrían adoptar medidas que impliquen un retroceso respecto a lo avanzado. ¿Es eso conveniente para el país?

Desde nuestra perspectiva, la reforma iniciada en el año 2014 era necesaria. Ha tenido efectos positivos. Los diagnósticos de la realidad universitaria realizados en el año 2002 por la Comisión por la segunda reforma universitaria creada por el Ejecutivo y por la propia Comisión de Educación, juventud y Deporte del Congreso de la República en el año 2012, levantaron suficientes evidencias que demostraba la tremenda crisis de calidad que afrontaba la universidad en el Perú.

La creación de la SUNEDU, como sabemos, se logró luego de un sin número de acciones legales interpuestas por las universidades que hoy han sido cerradas, las cuáles bajo el lema de la autonomía universitaria pretendieron defender su espíritu lucrativo y su nulo compromiso con el desarrollo del país. La SUNEDU tiene como mérito, reconocido por la mayor parte de la sociedad e instituciones comprometidas en el ámbito educativo, el haber instaurado una homogeneidad elemental entre todas las instituciones universitarias existentes, a partir de las condiciones básicas obligatorias y haber retirado del mercado a aquellas instituciones que no fueron capaces de cumplir mínimamente, tales condiciones básicas.

Podemos estar de acuerdo que dichos procesos de mejora de la calidad, no han sido perfectos y que en la aplicación de las condiciones básicas ha sido rigurosa y se han impuesto parámetros que en algunos casos responden a una mirada rígida de la educación que puede ser discutibles. No obstante ello, este ha sido uno de esos dolorosos cambios necesarios, que si no son sostenidos: “la cura puede ser peor que la enfermedad”.

Todos sabemos que las políticas públicas en educación son acciones de mediano y largo plazo cuyos resultados se hacen realidad, como mínimo, al término de un ciclo educativo completo, es decir que los frutos se conocerán, en este caso, cuando egresen las primeras promociones de profesionales que hicieron toda su formación bajo el imperio de estas condiciones básicas de calidad. En este contexto, cortar antes de cinco o seis años (contados desde que se otorgó el licenciamiento), esta reforma no nos permitirá saber el impacto de la reforma en los resultados educativos.

Extraña y preocupa que siendo el partido Perú – Libre un movimiento con fuerte presencia de docentes no tengan en cuenta estas premisas elementales de política pública. Los maestros del Perú han sido, por décadas, los grandes perjudicados en las marchas y contra marchas en las políticas públicas dictadas por el Ministerio de Educación y el gobierno de turno. Si el cierre de universidades por su no licenciamiento ha generado crisis en los estudiantes involucrados en el cierre, el retroceder en la medida no hará más que consolidarlos en su estigma de formación deficiente y los expone a seguir siendo discriminados y marginados por el mercado laboral.

En el caso de las universidades públicas ya se encuentra en marcha un plan de emergencia para ayudarlas a obtener el licenciamiento. Dicho plan, de ser bien llevado, garantiza el derecho de los estudiantes de menores ingresos de continuar accediendo a una educación pública de calidad. Consideramos pertinente darle un tratamiento distinto a la universidad pública toda vez que cumple una función educativa con énfasis en la inclusión social. Sin embargo, es importante asegurar que las exigencias en cuanto al cumplimiento de condiciones básicas se deben mantener con rigor pues la educación como derecho (principio legal destacado por el partido político Perú - Libre) tiene como correlato que se trate de una educación de calidad, lo contrario implicaría un desperdicio de recursos públicos y una estafa protagonizada por el Estado peruano en contra del estudiante y de toda la sociedad.

Desde el GICES exhortamos a los Congresistas recién elegidos para que asuman una actitud reflexiva y prudente, frente a esta eventual propuesta del Ejecutivo. Les solicitamos que la sopesen en un entorno libre de apasionamientos políticos y pensando en el futuro de la juventud de nuestro país. Adicionalmente, exhortamos también a la sociedad en su conjunto, para que se mantenga vigilante, ejerciendo sus prerrogativas ciudadanas para cautelar la continuidad de la reforma hacia la calidad de la educación superior de nuestro país O ¿qué piensa usted?

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